en el súper

Decidimos que yo saldría a hacer la compra. Semanal o quincenal, sería lo mejor. Supe de una vecina del barrio que su madre había cogido el Covid-19, creían por los síntomas que mostraba, y que podría ser de la última vez que salió al súper un par de semanas antes; aún no le habían dado cita para las pruebas; estar en casa aislada y tomar paracetamol era todo el consejo que recibieron por teléfono. Su marido se aisló con ella, pasara lo que tuviera que pasar; los hijos se encargarían de la logística de la casa.

Son heroicidades, o actos de amor prefiero decir yo, que están ocurriendo a nuestro alrededor y que probablemente no estamos viendo ni oyendo en toda su dimensión.

Casi todo contenido en las redes sociales y en las noticias está cargado de criterios de “expertos” que nos hablan de las “10 maneras de superar la crisis con éxito”, los “5 pasos que debemos dar en la post-crisis para mejorar”, o “el cambio inevitable, en 9 características clave, que va a provocar esta crisis en la humanidad”. Algunos van más allá y hablan de “postguerra” “renacimiento” “depresión y colapso”, apoyados con gráficos y modelos matemáticos, siempre el número para intentar ser más creíbles. Yo cada vez conecto menos, intento ver películas o documentales y ya, porque sé desde hace mucho que los números “cantan lo que quieras con poquito que los presiones”.

Photo by Mick Haupt on Unsplash

Ir al súper es suficiente experiencia humana para mí en los tiempos que vivimos. Mirar a los ojos, acercarse demasiado, hablar al extraño, se han convertido en riesgos de enfermedad y muerte, y en conductas de irresponsabilidad social. El miedo se percibe, la adrenalina, el estrés, el auténtico estrés, y la posibilidad de que el pánico inunde nuestro cerebro y nuestro corazón y nos de un arrechucho. ¿Qué ha pasado con nuestra capacidad de aburrirnos y no hacer nada?

He vuelto, he deseado buen rollo y amor a los demás que me han dirigido la palabra, a las cajeras que ahí siguen por su sueldo miserable muchas veces, equipadas con sus EPI’s. y sudando bajo las campañas protectoras. He desinfectado los envases con agua con lejía. He notado que solo las miradas dicen mucho más que antes. Que el gesto de coger deprisa un producto se hace con nerviosismo y con vergüenza a veces, cuando solo quedaba uno. Por fín me he quitado la mascarilla de un solo uso azul, me estaba dejando sin aire.

Nada que decir, nada que juzgar, por mi parte. El súper es la experiencia suprema hoy en lo social, en la clase media claro, y cómo me gustaría entrevistar “online” al personal de los súper del mundo entero. También me pregunto si esto es igual en la clase alta, y estoy seguro que no. pero, ¿qué pensarán? ¿tendrán miedo igual que el resto de los humanos?

Estamos luchando contra nosotros mismos creo yo, descubriendo nuestro yo de la crisis total, del miedo a la muerte y la incertidumbre más real, que ataca a varias generaciones (baby boomers en adelante). Haciendo yoga, gimnasia, baile, cantando. No sabía que había tantos artistas y deportistas a mi alrededor.

Por eso los abuelos y abuelas siguen siendo mucho más certeros y héroes que los demás. Porque ya vivieron estos horrores y mucho peores aún (guerras y matanzas y hambre), puedo imaginarlo. Y por eso nos siguen dando lecciones de humildad. Cualquier cosa puede ocurrir en la vida, un simple bichito microscópico, puede poner en jaque a toda la civilización humana en unos meses. Ni Alejandro Magno, ni julio César ni Augusto habrían podido ser tan eficaces. ¿No es una lección de humildad?

Después de una hora de experiencia en el súper, mirándome como si fuera un sujeto en observación CX, estoy cerca de entender la teoría de Yuval Noah Harari, y quizás, solo quizás, sería más sensato seguir siendo cazadores recolectores y vivir al día, disfrutando de cada minuto. Porque el siguiente nunca estuvo garantizado, aunque existan las ofertas 3×2 en el súper.

https://www.ynharari.com/es/

…”los cazadores recolectores tenían muy pocos artefactos y estos desempeñaban un papel pequeño en sus vidas. Un individuo medio de una sociedad moderna rica poseerá millones de artefactos, desde automóviles y casas hasta pañales y botellas de leche….”

Yuval N. harari – Sapiens De animales a dioses.

Publicado por J.Anguita.

“somos exploradores de emociones, de relatos, situaciones y momentos en cualesquiera contextos en que se den. Nos inspiramos en el arte de escuchar, observar, conversar, desvelar significados y hacer las conexiones. Somos especialistas en información cualitativa (#smalldata), en encontrar insights efectivos, que aportamos a los equipos de inteligencia de las marcas para amplificar su reflexión estratégica y alimentar el cambio”.

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