super humanos

super humans

Entender y aceptar las discapacidades no es un tema grato ni fácil para ‘nadie’. Comunicarlo, hacer publicidad con ello, es aun peor. Las líneas de la susceptibilidad son siempre delgadas y en esta caso es aun más complicado verlas. Sentirse ofendido, atacado, ninguneado, o simplemente triste e impotente, son emociones muy habituales cuando exploramos en estos mensajes. Las agencias utilizan todo tipo de argumentos para el cliente, la organización, la institución que quiere o necesita lanzar el mensaje de la discapacidad. El investigador debe hacer esfuerzos extra para mantener su frialdad de análisis, su visión comprensiva de todas las partes.

Quizás la mejor lección que me ha dado esta profesión ha venido de proyectos de este tipo, con campañas en las que el tema de la discapacidad estaba presente o era protagonista: ‘todos somos discapacitados’, todos tenemos ‘carencias’ importantes, como nos enseña la psicología una y otra vez, las abuelas y las religiones: no hagas a los demás lo que no quieres para ti.

Emocionar con campañas de la discapacidad es relativamente fácil; hacernos pensar que el logro, el esfuerzo, la valentía, la voluntad son valores humanos y que podemos compartirlos. Pero quitarnos ‘el miedo’: al contagio, a la integración real (mental), ¿es realmente posible? ojalá lleguemos a oír un ‘gracias por lo de guapo’ alguna vez en nuestras vidas.

tinto de verano

la casera y arguiñano
sandevid- cafeteria

son dos maneras muy distintas de enfocar la marca y la comunicación, para un producto que es muy similar y con gamas bastante parecidas. Para mi gusto Sandevid tiende a ser más dulzón. Y es que este es un producto muy nuestro, ‘español’, de siempre, del que casi todos los estudios de consumo concluían que no iba a funcionar porque a la gente le gusta hacerselo a su manera. Buenos la realidad siempre supera a la realidad experimental.

Trabajando con el concepto para buscar un nuevo hueco para un tinto de verano de un fabricante mejicano (asesorado por españoles), no fue nada facil definir el territorio. Estas dos marcas han conseguido un espacio claro para nuestro mercado y nuestros gustos y la comunicación es acorde con los valores de cada marca y es diferencial. Veremos si nuestro cliente es capaz de encontrar el producto querido pero diferente o es al final uno más, peleando por el mismo territorio.

Sandevid, ha apostado por la modernidad y la juventud, sin perder ‘españolidad’. Una buena canción y un buen ‘acting’. al fin y al cabo a los españoles nos encanta estar en los bares y en las cafeterías. Ahí están los publicos que pretende representar, ahi estamos todos, sentados en las mesas. Y el espíritu ‘optimista’ que no falte, porque lo da la bebida y lo necesitamos cada día más!, que ya lo vamos perdiendo cada dia un poquito.

La Casera, juega duro y juega seguro. Españolidad de siempre con personajes y escenarios ‘populares’, muy reconocidos por la gente de edades más bien medias, pero que cualquiera puede revivir. El toque irónico, el humor negro, tan nuestros. es una forma estupenda de valorar lo que ya conocemos. y el producto es así, veraniego, tradicional pero de siempre.

Al final queremos hacernos nuestro tinto de verano, pero qué le vamos a hacer, si nos gusta alguno ya hecho, la comodidad se impone. Siempre podemos ponerlo en un vaso con hielo y lima y decir a los invitados que lo hemos hecho nosotros, o no?