then… “big data”

Hace más de dos décadas comenzaron las fórmulas enlatadas en música de consumo. El “marketing team” crea hoy una música, un cantante y su grupo, su estilo y las letras, los vídeos versión oficial, la táctica promocional, el multi-canal y hasta los fans, en cuestión de pocas semanas. Si pita bien, a hacer televisión y galas,  si no pues otro nuevo plan, otro equipo, otro nombre. Y eso, llámese música pop, llena las ondas, las cabezas de los adolescImage result for musica enlatadaentes y no tanto, y los bolsillos de unos pocos.

Hace más de dos décadas, empezaban a sonar las ‘marcas blancas’, mdd’s (marcas de distribuidor), y con un nombre genérico se puede vender desde un tomate a una crema depilatoria. Sin marketing, escuchas aun a la gente decir con ingenuidad, por eso son más baratas y no hay pérdida de calidad. Porque si miras detrás en el envase pone que la pizza la ha hecho ‘Casa Tarradellas’ igualmente, añaden esas mismas voces, para apuntalar sus hábitos de compra y su inteligencia. Este excelente argumento y los años de narrativa de compradores ilusionados con su capacidad de elegir han hecho a algunos españoles, del textil o de la tienda de ultramarinos, los hombres más ricos del planeta. Ahora ya estamos ahí, comiendo productos aceptables, pero no excelentes, usando cremas y lociones resultonas pero ni de lejos top de gama, porque ya no hay marcas en competencia por la franja media de consumidores, la mayoría. Lo realmente bueno queda para quien lo pueda pagar (o abandone la comodidad del super-hiper con parking gratis), los más listos de la clase, una clase aparte.

El impulso de Bush. El 18 de junio de 2002, George W. Bush, presidente de los Estados Unidos de América, se dirigió en Washington a los representantes del departamento de Vivienda y Desarrollo Urbano. “Creo que ser propietario [de una casa] es parte del sueño americano… Y por eso, ayer mismo pedí al sector privado que nos ayude, y que ayude a los que desean comprar casas. Necesitamos más dinero en el mercado de capitales para los compradores de bajas rentas que por primera vez acceden a la vivienda” .

Hace más de dos décadas un grupo de financieros crearon una serie de productos matemáticos y tóxicos de difícil comprensión para casi cualquiera, dicen hoy los gurús y comentaristas, las hipotecas ‘subprime’, es decir, ‘de alto riesgo’. Que bien lo venden todo los made in USA, poniéndole un nombre que suena hasta comercial y brillante, que significa básicamente que el crédito no se va a recuperar. De aquella idea que surgiera de un despacho o un restaurante ‘trendy’ de NYC, de unas mentes Image result for subprime en españolcalenturientas llenas de ambición, nos ha quedado un descuento del 30% de nuestro nivel de vida general desde 2007 y lo que queda, tragedias personales incluidas por todo el mundo. Una vida ‘subprime’, con alto riesgo de no poder ser vivida. Los americanos, le dan la vuelta a la tortilla, crean un nuevo sistema de rating de las finanzas en un ratillo, devalúan, cierran y abren empresas gigantescas, diluyen la responsabilidad en el agua de otros continentes y hacen buenas películas que nos dejan muy buen sabor de boca. No sabrán hacer una buena tortilla de patatas pero cocinan el mundo a la parrilla sin contemplaciones, todo con mucho ketchup.

Related imageHace más de dos décadas comenzaba la batalla por la electrónica de consumo, un ordenador para cada individuo, un portátil, una tableta después, un móvil y por fin un smartphone (todo lo demás dentro de un ‘device’ pequeñito, que te mantiene conectado y adicto a todas horas, en todo lugar). Para producir más rápido, para estar informado de todo en tiempo real, para ver peliculas y videos, para expandir la democracia por el mundo entero. Y el caso es que casi lo ha conseguido todo, excepto quizás, hacernos sentir que estamos más seguros, que tenemos el control, como cuando te abrazan y te consuelan seres como tú. Esto no han podido aún programarlo, pero están en ello. Quienes?

No hace más de dos décadas que nace el concepto Big Data. Básicamente Big porque pretende y lo hace, recoger el mayor número de datos posible de cada uno de nosotros. Nos lo avisan, cuando aceptamos las condiciones de cualquier nuevo software o app que instalamos les damos permiso a recopilar datos de uso de programas, internet, servicios de consulta o de pago on-line, geolocalización, y contenidos como este blog o cualquier otro contenido o comentario que volquemos en la red con sus navegadores, sus programas, sus tipos de letra, sus imágenes. Segun define Google Search:

big data, noun, COMPUTING

extremely large data sets that may be analysed computationally to reveal patterns, trends, and associations, especially relating to human behaviour and interactions.
“much IT investment is going towards managing and maintaining big data”
De manera que los algoritmos van a manejar este asunto desde ya, la AI ‘inteligencia artificial’ tomará, si no lo ha hecho ya, posesión y control del macro pasto de información que unos pocos superordenadores están absorbiendo y analizando desde hace algunos años. Lo siento, les hemos regalado nuestros hábitos, nuestros gustos, nuestra comodidad, nuestra energía para buscar y comparar y si encontrábamos algo mejor comprarlo. Siento que he perdido algo, y no me atrevo a nombrarlo.
Hablábamos hace pocos días un amigo y yo sobre la incertidumbre del futuro, la complicación de lo porvenir, la ausencia de ideas claras para avanzar. Bordeamos la tentación de la catástrofe y el caos como explicación a todo. Quizás no sea tan
complicado.
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Acabo de leer que ‘San Google’ tiene una opción de des-conexión digital total del individuo. A lo mejor aun no es tarde para los escépticos.
O igual el camino de la nueva especie dominante ya no se puede parar.
“Hola robot, te escucho”, ¿cómo te sientes hoy? ¿una partidita al mus?

A luxury you can afford

En inglés se potencia la expresión, ‘a luxury you can afford’. La he puesto en Goggle y, gracias dioses!, me han salido referencias de todo tipo de lujos que sí me puedo permitir, y el álbum de Joe Cocker que no oía desde mi juventud, genial por cierto. Sí señores, los anglosajones potencian el pensamiento positivo desde su propio idioma siempre que pueden, hasta tal punto que si utilizas dos negativas en la misma frase suele entenderse como positivo.

En español, o castellano como prefieran, la expresión se torna casi siempre negativa, ‘el lujo que no te puedes permitir’.

luxury you can afford

Al ver lo que están haciendo algunas marcas en nuestro país respecto a la utilización o no de investigación de apoyo en sus estrategias de creación de marca, posicionamiento o comunicación, me viene a la cabeza esta expresión: ‘ un lujo que no nos podemos permitir’. Tal día como hoy dos clientes me han dado a entender que no pueden hacer este o aquel estudio porque no pueden permitírselo. Les deseo suerte en sus decisiones, y ojalá acierten ‘sacando el dedo al aire’. Lo conseguirán porque son inteligentes, senior experimentados que conocen bien sus marcas. Pero estoy seguro, porque lo noté en sus palabras, que se sentían frustrados, limitados, incómodos con la decisión de sus superiores.

He elegido esta entrada como la primera en mi nuevo blog, para empezar saludando a todos aquellos que piensan que aprender, escuchar, resolver dudas, es cualquier cosa menos un lujo.

Sigamos adelante mirando las verdades de los consumidores y ciudadanos a la cara, escuchando sus razonamientos, encontrando sus emociones, aprendiendo de su evolución como individuos y como sociedades y de la nuestra como co-generadores de marcas y de productos.

Si hacemos caso a lo que el ‘otro’ nos dice, a su relato, podremos permitirnos el lujo de diseñar una estrategia con muchas posibilidades de funcionar. Jugar a ‘a ver si acierto’ es realmente un lujo que no debiéramos poder permitirnos en estos tiempos.

escena blade runner